Statement
El paisaje, como parte indisoluble de lo que somos y entendiendo la naturaleza como experiencia de lo real, es esencial en toda mi obra. Reinterpretación de la naturaleza desde la posmodernidad, desde un presente híper-tecnificado y global. Naturaleza como regreso a nuestro yo natural, primitivo, salvaje… El que nos lleva al origen inicial y que tiene que ver con el inconsciente. En este sentido me interesa mostrar una naturaleza prístina, mítica. Vivimos en un presente rodeados de paredes de hormigón y suelos de asfalto. El paisaje es la inmensidad; entendida como la inmensidad interior que todos llevamos dentro pero que reprimimos por culpa de los límites autoimpuestos y censurados por la razón.

Asimismo, me interesa el paisaje no sólo desde una lectura ecológica, como la experiencia de habitar el universo, espacio cuya aniquilación supone nuestra propia autodestrucción, sino también, y sobre todo, el retorno a la naturaleza como fuente de verdad y belleza, como política de legitimación de lo humano, como sencilla y poderosa revolución. Este “escapismo” no nace como forma de nihilismo o de negación, pero sí como frustración y descontento que pide el reconocimiento de nuestra condición de microcosmos. “Humildad”, que creo necesaria en un mundo corrompido por el antropocentrismo. Y, “silencio”, necesario por la sobresaturación de información a la que estamos expuestos y que nos ha hecho entrar en un estado de shock, de vacía indiferencia. En este sentido, mi obra es una oda a la "contemplación", en una época en la que este concepto kantiano ha entrado en crisis. Una contemplación que se acerca a la definida por Lyotard y que encuentra lo “sublime” a través de la experiencia.

Especial atención a la relación extática entre hombre y mundo; paisaje desposeído frente a las pretensiones de dominio. Búsqueda de unión con la naturaleza. Así intento crear paisajes que establezcan una continuidad con la naturaleza frente a la tensión metafísica existente entre el hombre y el mundo natural; entre habitante y hábitat. En la cultura occidental se nos ha dicho que el mundo ha sido creado para el hombre, y que por esa razón puede transformarlo, romperlo y reformarlo a su antojo... Pero nosotros formamos parte de ese mundo, debemos obedecer sus leyes y ser conscientes de nuestra condición de microcosmos. Así, en mi trabajo, otorgo al paisaje cierto carácter mágico, un paisaje en el que el hombre se vuelve insignificante. Al mismo tiempo me interesa “revelar” los secretos de esta naturaleza poderosa a través de su observación, y en un nivel más profundo, mediante su contemplación. En este sentido mis imágenes buscan conocer lo que no soy yo, lo que está fuera; la realidad objetiva, pero tamizada por mi conciencia. Por esta razón, son imágenes muy subjetivas, a veces cercanas a la abstracción.

Mi trabajo está a medio camino entre lo documental, lo fantástico y la experimentación. Fotografío lo real para hacerlo traspasar la propia realidad, pero a través de si misma, sin artificios, ni intervenciones. Me gusta usar la “imaginación primaria”, aquella que sale de forma involuntaria, imaginación como intermediario mágico entre el pensamiento y el ser. Fuerte interés por el universo onírico, por alojar la subjetividad más espontánea, la del subconsciente, y no estar censurado por la razón. Se trata de crear imágenes desde los sueños y sueños desde las imágenes. Trato de crear mundos mágicos en los que las leyes ópticas han cambiado. Me interesa el “error”, no crear imágenes perfectas. Se trata de mostrar el mundo más como es sentido, que como es.

Creo en la experiencia estética como transformadora de la conciencia, y cito a Herbert Read; “El arte ha sido y es todavía, el instrumento esencial en el desarrollo de la conciencia humana”. Profundo deseo de mejorar el presente inmediato. Los sentimientos individuales se tornan universales. En mi obra no hay experimentación, pero sí experiencia. Parafraseando a Man Ray “no busca exponer los problemas existentes en el universo”, no pretende ser ciencia; “refiere aceptar lo insólito, lo desconocido, lo inesperado, intensificando el esfuerzo individual”. No interesa lo epistémológico y positivo; sino lo irracional, lo emocional, lo mutable... Búsqueda de la "imagen poética" entendida como un ”resaltar súbito de psiquismo” (Gaston Bachelard). Poesía como apropiación de la realidad (Hölderlin).

Intento de atrapar la realidad y dejarla protegida para siempre. Parar el tiempo de la conciencia, que no es linear pero se expande dependiendo de la intensidad de la experiencia, y alcanzar el “instante pleno”, el que se expande en la conciencia, según una de las definiciones de la durée de Bergson. Aquí el momento se hace eterno; es una imagen que nace ya como un recuerdo. Esta melancolía del tiempo, como devenir sin detención, está reflejada en todo mi trabajo.

Estética pictórica para enfatizar la idea de paisaje construido con la mirada. la cámara es un pincel que pinta con la luz y es la mirada la que crea el paisaje. Lejanía, con la intención de desdibujar, de huir de la nitidez y del detalle para acercarme a las formas primarias y crear un todo unitario. Los personajes forman parte del decorado y se pierden en él, no son más que naturaleza en relación a más naturaleza.